Quiénes somos
Un despacho pequeño, deliberadamente
Breve Sumario nace de una convicción simple: la mayoría de los problemas fiscales y mercantiles de una empresa pequeña no se resuelven con más recursos, sino con alguien que conozca el expediente completo y responda al teléfono.
Trabajamos con un número limitado de clientes. No es una estrategia comercial: es la única forma de que quien atiende su consulta sea la misma persona que presentó su último trimestre y que redactó sus estatutos.
Cómo entendemos el trabajo
El criterio se pone por escrito
Una recomendación verbal no sirve de nada dos años después, cuando llega la comprobación. Cada dictamen relevante se emite por escrito, con la norma, la doctrina y la jurisprudencia que lo sostienen.
Los plazos no se negocian
Un recargo por presentación extemporánea es un coste evitable al cien por cien. Llevamos el calendario de cada cliente y avisamos con antelación, no el día anterior.
Si no es nuestra competencia, lo decimos
No aceptamos asuntos que no sabemos llevar. Cuando un caso requiere procurador, notario, tasador o un especialista en una materia que no dominamos, lo indicamos y, si procede, hacemos la derivación.
Qué no hacemos
- Planificación agresiva ni estructuras cuyo único fin sea fiscal
- Presupuestos abiertos que se revisan al alza a mitad de ejercicio
- Aceptar más clientes de los que podemos atender bien